Unas estructuras organizativas sólidas  sustentan y articulan de forma coherente  todos los engranajes de nuestro proyecto educativo y  hacen que podamos definirlo como un sistema abierto.

Sistema porque todos sus componentes están interrelacionados; y abierto porque no es un sistema estático, sino vivo, que incorpora nuevos retos, nuevos elementos que generan nuevas interrelaciones sin perder su coherencia sistémica.

Las estructuras organizativas del profesorado son contextos de formación donde debatimos y reflexionamos sobre la práctica y posibilitan la innovación, la profundización y la consolidación de nuestro proyecto educativo.